jueves, 13 de octubre de 2011

Lacrimas Profundere...

Lacrimas Profundere era frío, era pasión, era dolor, asemejable a un parto. Lacrimas Profundere es otro de los tantos brazos de la generación X, pero no es un síntoma cualquiera. Lacrimas Profundere fue una de las bandas pioneras del metal gótico, pero muchísimo más under que Type o Negative (que ya es otro cuento) y mucho más depre que Theatre of Tragedy. Lacrimas solía ser poesía, no sólo sobre un amor perdido, sino el testamento de una generación que ahora ha sido copada por poseros y jocks patéticos y odiables. Lacrimas Profundere en suma fue el último grito de una generación sin futuro, que se arremolinaba en la tormenta de la falta de horizonte y el avance de la simplicidad mediocre de la vida. El último escupitajo quizá...??

Lacrimas Profundere, para los amantes del goth/doom fue hasta el 2001 con el lanzamiento de su primer disco reconocido internacionalmente: Burning: A wish. Un discazo ciertamente, pero que precisamente en el cambio de centuria abandonaba a pasos agigantados el estilo clásico de la banda. Porque Lacrimas era guitarras pesadas, guturales profundos, barítonos en la misma medida, poesía desgarradora y sobre todo los instrumentos clásicos (flauta, teclado, violín).

El primer disco (And the wings embraced us) fue muy raw, y Oliver Niklas no lo recuerda con mucho cariño. Yo pienso lo mismo que él: su producción es bien pobre y los músicos poco experimentados. El segundo disco (La Naissance D'Un Rêve) fue un paso adelante pero uno atrás. Presenta canciones con una mejor composición, mejor producción pero demasiado largas para una banda demasiado joven. Por suerte, estas dos joyas fueron remasterizadas más tarde en el 2000 por su ex-tecladista Christian Steiner, acortando las canciones y mejorando su sonido. Gran músico que la banda dejó de lado. De hecho, en los primeros tiempos de la banda, su influencia fue sumamente importante en el desarrollo de la banda, aportando incluso letras para las canciones como la de A Summer's End de la cuarta placa. Con el tiempo, a medida que la banda dejó de experimentar, digamos después del psicodélico Follow, I Will Follow, el teclado de Christian perdió importancia y la música de la banda se atrofió al mismo tiempo, se hizo más y más comercial. Finalmente, luego del Ave End, se viró.



El tercer disco de la banda, Memorandum, representa un quiebre con la composición. Marco Praschberger entró como segundo guitarrista, lo que hizo más densa la música, más intrincada quizás. Al mismo tiempo, se redujo el uso de instrumentos clásicos presente en el disco anterior. Finalmente el Burning: A Wish vino a culminar el proceso, acelerando los ritmos, imponiendo ciertos beats post-punkis sobre los doom/black/goth de los discos anteriores. El disco sólo contiene guturales en 3 temitas: Without, Solicitude-Silence (que es EL temazo del disco) y 2 sec. and a tear.
Después de estos discos, todo se fue al carajo como le pasó a la mayoría de las bandas que nacieron en los noventa y conocieron las cavernas del 2000. Imaginen una banda que partió escuchando Morbid Angel y Paradise Lost y terminó escuchando HIM y los Guns n Roses. Ni un llobri (aunque de vez en cuando me decanto por esta música mariconsuela).

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