Refused eran cuatro amigos suecos de clase media con un claro mensaje antifascista y anticapitalista. Comenzaron como una banda Hardcore bastante tradicional, en la vena de la escena neoyorquina, con riffs pesados pero rápidos allá por 1991. Su primer disco, This just might be the truth, por tanto no tuvo tanto impacto y llevó a la banda a empujar su sonido un paso más allá. Eso fue precisamente Songs to fan the flames of discontent: un disco que de forma tímida y primitiva construía el futuro brillante de la banda. La composición se hizo más experimental, trabajándose sobre sí mismas, aunque las canciones siguieron siendo cortas aun muy cercanas al Hardcore. Por otro lado, este disco también vio la transformación de la voz de Dennis Lyxzén: de la vociferación al grito tan característico del Post-hardcore (que hoy por hoy está sumamente sobreproducido).
Finalmente en 1998 llegaría a las manos de los fans el último disco de la banda, el más experimental de todos, el más aclamado de todos, el más conocido: The shape of punk to come. Aunque todavía retiene la furia del hardcore, ahora Refused estaba en una liga propia. Canciones largas, en las que la banda no se apresura en mostrar todo su arsenal, de construcción amenazante. El ejemplo más notable de toda esta locura es el tema Tannhäuser / Derivè, el cual comienza con violines y la percusión, para luego avanzar a un ataque metalero, que va y se detiene, y en el que incluso se alcanzan a mostrar ciertos riffs oscuros (casi Doom metal), los cuales también aparecen al final de Protest Song '68. La canción termina con una balada de Tango, sencillamente impresionante.
Otra canción interesante es Summerholidays vs Punkroutine, la cual critica la actitud de los punks frente al sistema, como entregados y fáciles de manipular. La canción es bien movida y cumple con todos los requisitos del Post-hardcore: contención y despliegue constante, por supuesto nunca al nivel enfermo de las bandas screamo pero sí lo suficiente como para dejar espacio a las guitarras a experimentar.
Ahora me parece capital terminar esta loa a Refused comentando su canción más conocida: New Noise.
El tema parte provocando al oyente la sensación de que la canción durará poco, de que será corto e indoloro. Pero a medida que avanza, de repente se detiene y suelta un puente electrónico y ambiental. Entonces uno ve recién la duración del tema y se da cuenta de que pese a que es la canción "pop" del álbum, es otra cosa. Otro puente electrónico aparece cerca del final y vuelve a congelar la acción de las guitarras pesadas hasta que al final la furia se desenvuelve totalmente cuando Lyxzén canta: A new beat!! Pura catarsis!
Sí, puede ser que esta banda en términos prácticos sólo hayan sido niñitos bien de clase media (lo que es un modo de vida ya bastante alto) jugando a la revolución, medios poseros, con videoclips pero las letras tenían un mensaje claro y subversivo que le faltó a muchas bandas post-hardcore del momento. Por supuesto, ese mensaje no era para ellos sino para nosotros.
La última alineación fue:
- Dennis Lyxzén - voces
- David Sandström - batería, guitarra, melodica
- Kristofer Steen - guitarra, batería, bajo
- Jon Brännström - voz, guitarra, samplers/programación
Saludos!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario